sábado, 12 de agosto de 2017

MICROCUENTO, PANA

PANA
Comenzó a susurrarle, pero como siempre terminó explotando, “vomitándolo todo”, pero como nunca luego de “vomitar” se alivió y volvió a susurrar. Por algún lado hay que iniciar, déjame explorarte, ¡daleee! un poco más, date date ¡ya es hora, déjate maldita sea!, démonos duro, de alguna manera pero ¡yaaa, mierda ya, hace tanto tiempo que me tienes pariendo por tu puta ausencia y ahora por tu puta presencia!; ya ve, hay que hacerlo, por algún camino, no importa si te das cuenta que estoy por el lado equivocado, si está mal, es perfecto;  pobre Cristina María quedó maldita y estremecida, porque ella bien sabía que era así, aquel: si está mal, es perfeecto sh sh sh!.

La Bere tan manipuladora como siempre, pero tan dulce como nunca (dulce ella, harta de tanto spleen*[1] estaba en aquel momento podrido, en el más vulnerable y lúcido de toda su vida, ¡justo y necesario!) recibió la visita más esperada, pero más asqueante que debía cerrar el círculo de su denominado saudade*[2]. Mientras le tocaba “con ganas” la pierna por debajo del vestido (y claaro la María no se dejó), en el motel Los Sauces la prima, la gran puta gritaba de  placer mientras se revolcaba con el esposo de la Cristina María. Fumaba un cigarrillo y casi quema su viejo saco de alpaca al sentir la mano de su panelita, panelita querida.

-Querida no me hagas esto, ¡es muy complicado! La puta vida es tan complicada y puta  a la vez que aunque no se acueste con nadie es la madre de las golfas; entiéndeme LOCA, ya mi vida con ese man es otra onda, sino no viniera. ¡Chucha! ya solo vine a desahogarme nada más, tengo droga, alegría y a vos. Pero ni siquiera me llamas la atención, eres mi amiga entiende- le dijo La Cristina, de un empujón sacó la mano de su querida.

Fumó otra pitada pero sin botar el fumo dijo
-No me quieras tanto que yo no te quiero.

-        Pendejada, tú pendejada no ese man de mierda que te ha tenido como un perro inmundo y nada servil pero fiel. Atada a recuerdos inexistentes, ¿¡Qué!,ya ahora te das cuenta?. ¿Entonces para qué me has venido a buscar, solo para drogarte como cojuda?
- ¡Ya calmaté ve! ya lo maté, lo maté en el momento que me acorde de la última que compusiste loca y luego de esa vino a mi mente aquella canción sin sentido de ese argentino entre llamas me acosté (…)un lento degradé, supé que te perdí, justo cuando en aquel momento me vi envuelta en un  llanto desgarrador llanto que ya era costumbre. No sabes cuánto te necesitaba querida todo era dolor, hastío, doloor, pero tú la cagaste justo cuando me entero que este pendejo decide acostarse con mi prima esa.
-ratas inmundas (erruptó)
-ja ja ja ja, ¡asquerosa! aún así no pierdes el buen humor tan pedante, tan de vos, inmunda enamorada de un huevon.
 -tonta, ya deja de decirme así, que no soy inmunda. Ya le dejé, por fin. Pero ahora si es definitivo.
-Claro como todos piensan tan erróneamente que necesitan algo para ser felices, vos ahora que piensas que necesitas. ¿ A mí?, ¿ A tu amiga de toda la vida, a la que no creías que te decía la verdad cuando yo les vi entrando a ese motel, solo porque vos ya sabías que yo era bisexual, y que te amaba como un gusano?
María fumó otra pitada, suavemente apagó su cigarrillo tomo aire y le besó. La Bere ahora era la inmunda, pobrecita se quedó loca,anonadada sin cerrar los ojos pensó en porque hacia eso después de tantos desplantes. Después solo se dejó llevar.
Ya en la cama las dos Cristina María le dijo -Tonta, No te das cuenta que lo que nos unió fue la música, ¡rica música carajo!, desde guaguas nos gustaba cantar y después tocábamos con nuestras guitarras compradas al regateo en la casa musical donde trabajan los tipos guapos del barrio. No este tonto jueguito de mierda en que los amigos se enamoran, pero ahora las amigas
-Solo te dí ese beso para que veas que no te quiero como vos a mí, yo soy tu “hermana” cojuda no tu mujer ideal, pero está rico.
-Y lo que yo sé es que: si actúas como si supieras lo que estás haciendo puedes hacer lo que quieras. Así que sí, suficiente este jueguito se acabó. Soy como una niña pubertad que antes odiaba a los niños y ahora se da cuenta que les llama la atención su pene, así soy con estas primeras experiencias.
-Vamos a tocar al lavoe  nos invitaron de nuevo, de hecho, solo por eso vine,  ¿qué dices?. Y después podemos ir un after gammin como nos gusta y conseguir manes que cargan full como los viejos tiempos, antes de que te acuerdes de ese cojudo y te vayas como perro.
-dáte, dáte más duro, ¡jala jala jala!-
Ahora Cristina prendió la manzana solita jaló y luego susurró- es así como yo esperaba que fueran mis días de soledad: llenos de mí y ni un perro que me ladre.
-Entonces como te contaba , lloré sin parar sola en mi casa comiendo manzanas escuchando Can Can y Guardarraya todo el tiempo hasta que puse en aleatorio y salió esa canción, después la escuché unas 10 veces sin parar hasta que tal cual dice la canción en un lento degradé, supé que te perdí.  Pero escúchame no supe que te perdí a vos ni a ese inmundo sino que me estaba perdiendo yo loco, ya lo sabía pero no lo sentía.
- El tiempo no hay que perder para volar. Vuela querida porque la felicidad trae suerte no al revés. Veme a mí, tán sola ahora y eso que estoy con vos, pero tan feliz y más aún que has regresado no como lo esperaba pero regresaste como mi perrita y mi amiga,me conformo porque yo sí te quiero de verdad y siempre que estés bien, bien drogada. Bien no más.
-Entonces toquemos esa. Dijeron las dos en dúo.
-        Pero primero me das otro pipazo y trae mi guitarra que me olvidé aquí la última vez- dijo Celine.
-        Verga loca, ahora no me pidas eso, deja que se me baje un chance.
La última vez que se fumaron White window en un vaporizador que la Bere trajo de un viaje a Uruguay. La última vez que se encontraban drogadas escuchando Chico Buarque le contó la cruel historia a Celine que “la moon” la prima entraba a  un motel alfrente de su trabajo desde hace cinco meses con su amado amargo Alejandro. La Cris se fue mandandole a la mierda, sin duda no le creyó porque su prima también estaba casada y Alejandro había especulado afirmativamente (casi) que La Bere era lesbiana y  estaba enamorada de La Cristina María.
-Aparento que soy complicada, pero descomplicada si  a la vez también lo soy. Querida pero ahí donde me ves en este trance de que vos te alejaste y la banda se abrió solo me compliqué escribiendo lo que sentía por la puta vida.  Ya no quiero escribir, quiero quiero, no sé solo quiero estabilizarme. El punto es que hay buenas letras de largo para que tú como siempre la cagues con esa bossa que a todos les gusta, cuando tú compones la gente chilla de alegría viejaa. Todo esto lo dijo mientras se acomodaba la guitarra.
-Bueno hermana sé que no saldrás de aquí conmigo hasta tocarte esta. El último pasillo. Oye, pero que nos importa la opinión de la gente fría, siempre que nuestras almas, más ardientes, más nobles que las suyas sepan disfrutar de lo que ello no perciben.
-Ja ja ja que poeta amiga pero no me hagas creer que sí, la escritora soy yo y sé claramente que eso lo dijo Marque de Sade chch.
- Un, dos, tres; un, dos, tres.
“Tú me dices que divago entre campos de aspereza
y a lo largo de mi cuerpo, desgarrado por espinas y falencias
No te acerques quiero ser la niebla amplia
Que tus manos me rodeen
Y estrangulen poco a poco mi alma
Testimonio convincente
(ahí ahí métele tu frase asquerosa esa de Cerati que te hizo dar cuenta).
De las pocas ganas que nos quedan...
y si vamos ...
despertemos pero no respiremos...
y si vamos seduciendo a la vida...
tu partida mi tormento no hay pasado
solo sigo aquí chupando
no hay presente
no hay nada
yo me voy degenerando...
se acabaron ya nos vamos retirando...
testimonio convincente, de las pocas ganas que nos quedan.”[3]
-ja ja ja que cojuda soy, no que asco esa frasesita de mierda la va a cagar loca.
La Mari Cris dio pausa a su interpretación mirando detenidamente a su panelita intentó besarla de nuevo pero no lo hizo solo dijo:
-gracias ve.
-gracias a vos por ser eso mi amiga y nada más.









[1]     Spleen: En francés, representa el estado de melancolía sin causa definida o de angustia vital de una persona. Fue popularizado por el poeta Charles-Pierre Baudelaire (1821-1867) pero había sido utilizado antes, en particular durante la literatura del Romanticismo, a inicios del Siglo XIX. La conexión entre spleen (el bazo) y la melancolía viene de la medicina griega y el concepto de los humores. Los griegos pensaban que el bazo segregaba la bilis negra por todo el cuerpo y esta sustancia se asociaba con la melancolía. Aunque hoy en día se sabe que no es así, la idea permaneció en el lenguaje.
[2]     Saudade:  (del portugués saudade)1


No hay comentarios.:

Publicar un comentario